América Vuela
Mayo 29 ,2020

963

Con la opinión de Héctor Dávila

Ahí, frente a la mayor congregación de representantes de la industria aérea mexicana que se haya reunido en los últimos años, el licenciado Rodrigo Vásquez Colmenares, primer titular de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), pidió que subieran al estrado de la concurrida comida inaugural de AeroExpo 2020 sus principales colegas, directores de organizaciones gubernamentales relacionadas, para presentarlos formalmente ante la comunidad aeronáutica, en un acto inédito y muy significativo, pero por supuesto tampoco exento de controversia y polémica.

Así la plana mayor del gobierno federal, que tiene en sus manos el destino de la aviación mexicana, se paró de cara a quienes esperan de ellos los cambios de forma y fondo necesarios para impulsar el desarrollo de esta importantísima actividad, permitiendo a muchos conocer en persona, por vez primera, a dichos funcionarios, como el Ing. Gerardo Ferrando Bravo, director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México; el Ing. Oscar Artemio Argüello Ruiz, director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA); el Lic. Victor Manuel Hernández Sandoval, director general de los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM); el Lic. Jesús Rosano García, director general del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Ing. Luis Federico Bertrand Rubio, director general del Aeropuerto Internacional de Toluca.

Con esta imagen memorable como telón de inicio, se desplegaron los detalles de cómo la llamada "cuarta transformación" buscará cumplirle al sector aéreo, a través de un plan diseñado en base a la creación de un Consejo Consultivo que coordinará las acciones de ocho Comités Técnicos especializados en diferentes campos de la aviación mexicana y en el que cada uno realizará los trabajos de modernización y desarrollo dentro de su área de actividades. A detalle dichos comités fueron designados como Armonización Normativa, Formación Aeronáutica, Espacios Aéreos, Infraestructura Aeroportuaria, Operación Aérea, Manufactura Aeronáutica, Desarrollo Tecnológico y Prevención e Investigación de Accidentes, mismos que en conjunto conforman el llamado Plan Maestro de Aviación Civil, el cual destaca como la primera acción de fondo que implementa la recién creada AFAC, y en dicho Plan se plasma la estrategia integral a largo plazo enfocada a impulsar el desarrollo de la industria aérea mexicana.

Inmediatamente después se presentaron a los encargados de estos nuevos Comités, quienes casi en su totalidad son personajes muy conocidos por su larga trayectoria dentro de la extinta Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y que ahora se sustituye con la AFAC. No pude evitar escuchar entre los espectadores los comentarios candentes, en voz baja, atizando la polémica sobre si realmente se podrán lograr los cambios que se prometen cuando los encargados serán los mismos de siempre. Aquí creo que está el punto medular, pues si bien es cierto que se corre el riesgo de que las cosas se hagan como siempre y por los de siempre, hay que destacar que tales funcionarios ahora hicieron un compromiso público, como nunca antes lo habíamos visto, y me parece que la gran experiencia que acumulan, junto con el liderazgo adecuado, puede ser un valor agregado fundamental para impulsar un cambio verdaderamente efectivo.

Aquí creo que estos funcionarios de la AFAC, sin excusa ni pretexto, deben tomar conciencia del enorme reto que tienen frente a sí, de la monumental responsabilidad que se está poniendo sobre sus hombros, de la fabulosa oportunidad que tienen de hacer algo trascendental en favor de la aviación y pasar a ser recordados como los que asumieron el compromiso y lograron el cambio que tanto necesita la aviación mexicana. Es el momento con las condiciones perfectas para un borrón y cuenta nueva, es ahora o nunca. Tenemos que creer en ellos tanto como debemos estar atentos a su desempeño y exigir que cumplan lo prometido, reconociendo que francamente, hasta ahora, parecen ir bien.

Falta mucho camino por recorrer, pero lo importante es que los primeros pasos se están dando, y debo ponerme del lado de los optimistas, no porque me haya tocado ser parte de la organización de esta presentación durante la reciente edición de AeroExpo, particularmente logrando que en dicho evento no se gastara ni un peso del erario federal, sino porque de verdad deseo que la industria aérea mexicana progrese bajo un nuevo orden más honesto y moderno, muy en especial la aviación general corporativa y privada, la que hay que reconocer que pasa por uno de sus momentos más difíciles, afectada por una dura caída en el número de operaciones y una triste disminución en el volumen de negocios que tiene a muchas empresas de taxi aéreo, talleres y refaccionarías inmersas en una seria crisis financiera, lo que ha provocado ya notables recortes de personal.

Los planes del Gobierno, junto con la voluntad de abatir la corrupción y escuchar las necesidades de los operadores, son muy buenas noticias para nuestra industria, pero de nada servirán si no participamos. He aquí el meollo del asunto, se trata de que todos los actores de la aviación participen en los comités que se anunciaron, que se aporten las ideas, opiniones y sugerencias, pero también se señalen las fallas y los problemas; la puerta está abierta como nunca antes, pero se necesitará de la colaboración de todos, si es que de verdad queremos construir una mejor aviación para México.


Saludos

 

Héctor Dávila

 

 

Editorial09MarP

Archivo de Comentarios Editoriales