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Con la opinión de Héctor Dávila

Como se sabe, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha repudiado el uso de costosas aeronaves ejecutivas por parte de funcionarios del Gobierno, por lo que bajo su administración se ha propuesto deshacerse no sólo del emblemático y súper polémico avión presidencial Boeing 787-8 Dreamliner TP-01, si no de todas las demás aeronaves de dependencias oficiales, dejando solamente las que tengan un uso plenamente justificado en tareas de seguridad nacional.

Así, después de descartar aquellas que ya no servían ni para resbaladillas en parques infantiles, de entre más de 160 aeronaves registradas a nombre del Gobierno Federal, se consideró que realmente existían en condiciones operativas unas 120, contando las de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) asignadas al Estado Mayor Presidencial (EMP), las cuales portan matrícula civil XC. A partir de este parque comenzó una depuración más detallada, para buscar justificar cuáles son realmente necesarias para tareas de seguridad y así llegar a definir las que finalmente se venderán.

De tal manera, se llegó a la cantidad de 72 aeronaves (33 aviones y 39 helicópteros), incluyendo el célebre "TP-01", que se encuentra en resguardo en Victorville, California, y los no menos impresionantes Boeing 757-225 XC-UJM (TP-02) y 737-322 XC-LJG (TP-03).

Entre los aviones del gobierno mexicano que se pondrán en venta están varios Gulfstream de gran porte: un G550, un G450, un G350, dos G150, dos GIII y un GII, así como el Bombardier Challenger 604 que era de la Procuraduría General de la República (PGR) y el Cessna 680 Citation Sovereign que fue comprado muy suciamente por PEMEX y operado por la FAM. También se pondrán a la venta tres jets ligeros Cessna 500/550 Citation y un par de Learjets 31A de la Secretaría de Marina (SEMAR), así como 14 aviones de pistón Cessna de modelos surtidos: un 310, un 414, un 182 Skylane, seis 206 Stationair y cinco 210 Centurion, además de un turbohélice Beechcraft 350ER King Air prácticamente nuevo.

Los helicópteros para venderse en esta lista son en su mayoría Bell UH-1H ex PGR, 18 en total, así como tres del modelo Bell 206L Long Ranger, un 206B Jet Ranger y un 212, pero destacan nada menos que seis lujosos Leonardo/Agusta AW109SP, cinco de ellos prácticamente nuevos y que fueron operados por la Presidencia y CONAGUA, además de los impresionantes Súper Puma de Eurocopter (ahora Airbus Helicopters) de los que en total ocho están disponibles, para quién pueda pagarlos: cuatro del modelo AS 332L y cuatro de los aún más nuevos EC 225LP. Adicionalmente estarán a la venta dos Airbus EC.145 (BK 117), uno que fue operado por la FAM y el otro por la PGR.

A todos estos activos aeronáuticos, que bajita la mano están valuados en más de 500 millones de dólares, quizá habría que sumar también al menos otras 20 aeronaves que están en venta por parte de varios gobiernos estatales, como Tabasco, Veracruz, Chiapas, Jalisco, Chihuahua y Nevó León, por lo que la oferta es realmente impresionante y quién requiera de un equipo de vuelo privado tiene aquí disponible un abanico de posibilidades muy amplio, desde helicópteros viejos pero recién "overhauleados" hasta estilizados aparatos de última tecnología prácticamente nuevecitos, pasando por monomotores de pistón viejitos pero muy conocidos por confiables, hasta espaciosos jets de capacidad intercontinental.

Pero resulta interesante que no están todos los que son, pues parece que tras la decisión del Presidente de permitir a las fuerzas militares y de seguridad el uso de aeronaves ejecutivas, la FAM, la Marina y la Fiscalía General de la República (FGR) se las arreglaron para salvar del remate sus más nuevas y lujosas aeronaves.
De esta forma la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), a través de la FAM, seguramente se quedará con un Gulfstream G550 matrícula 3910, que costó más de 50 millones de dólares, un Bombardier Challenger 605 (3911) por el que pagó 27.5 millones de dólares y un Learjet 45EX (3912), así como un helicópteros Agusta AW109SP (matriculado 1909, reemplazo del 1908 que se perdió en accidente).
La Secretaría de Marina no se queda atrás y conservará también un G550 (matrícula ANX-1201), un Challenger 605 (ANX-1203) y un helicóptero AW109SP (ANX-2250) como sus colegas del Ejército, pero además aparentemente se quedará en sus filas con otro Gulfstream (un G450 matrícula ANX-1202), así como con un Learjet 60 (ANX-1204).
La FGR por su parte logró justificar el uso de sus dos Learjet 45EX matrículas XC-HIE y XC-HIF, por lo que también se los quedará. Además, entre todas las fuerzas federales hay en conjunto más de una docena de bimotores ejecutivos Beechcraft 350i King Air, los que también parece que se mantendrán en servicio.

¿Es aceptable que las fuerzas armadas justifiquen quedarse con al menos una decena de jets ejecutivos de lujo, más varios de los más grandes Boeing 737 junto con otros transportes turbohélices? Francamente en el escenario de que el Presidente y su Gabinete de Seguridad no contarían con ninguna aeronave, me parece que es razonable, porque siempre he estado convencido de que en determinado momento, especialmente en un caso de urgencia, López Obrador tendrá que echar mano de esos recursos. Y claro, no es lo mismo una excéntrica flota de más de 40 jets y helicópteros de lujo al servicio del Estado, que solamente diez.

Reducir en tres cuartas partes la flota ejecutiva federal es a todas luces un ahorro importante, y al mismo tiempo no es quedarse en el extremo impráctico de no contar con ningún tipo de aeronave ejecutiva, lo importante es que esto sea expresado con toda claridad, para no provocar críticas, y bajo ninguna circunstancia se oculte el destino de una sola de las máquinas.

Naturalmente creo muy difícil que se vendan todas las aeronaves, sobre todo rápido, pero habrá algunas que de no colocarse se podrían destinar a usos de beneficio social, por ejemplo los helicópteros Agusta, que despojados de sus interiores de lujo pueden ser buenas máquinas para adaptarse a misiones como rescate y patrulla costera, pues incluso países como Australia o Estados Unidos utilizan este mismo tipo de helicópteros en esas funciones con éxito; o los Súper Puma, que son bastantes como para reforzar (sin sus interiores ejecutivos) las unidades tanto de la Armada como de la FAM, pues ambas son ya usuarias de los muy similares Cougar. Obviamente adaptar una docena de helicópteros para uso militar sería muchísimo más barato que adquirir más equipo nuevo, además que se evitaría malbaratar las aeronaves ya existentes. Ésta puede ser una buena opción para la SEMAR, que quiere que le den presupuesto para adquirir helicópteros grandes NH 90 para sus nuevas patrullas oceánicas; me pregunto si no sería mejor, en vez de gastar tanto, navalizar los Súper Puma que ya se tienen y para los que además ya se cuenta con tripulantes y técnicos capacitados. Es solamente una pregunta...

Debido a que las aeronaves están dispersas por varios aeropuertos, y no se contaron con los recursos ni tripulaciones suficientes para sus traslados, no todas estarán presentes esta semana en la Feria Aeroespacial que tanto el Presidente ha anunciado para su promoción y venta, en la Base Aérea de Santa Lucía (próximamente Aeropuerto Internacional "Felipe Ángeles"), pero más allá de si pueden verse todas juntas en el mismo lugar y a un mismo tiempo, lo más importante es el cuestionamiento de si se podrán conseguir clientes serios para tantos aviones y helicópteros, y si se podrán vender a precios justos, pues muchas de esas aeronaves, quizá la mitad, están prácticamente nuevas, pero además, en algunos casos se compraron a precios bastante inflados. Adicionalmente, también será importante saber cuánto durará el proceso y con qué transparencia se hará, porque finalmente no se ha dado a conocer con toda claridad bajo qué condiciones o razonamiento se decidieron vender o no varios de estos costosos equipos de vuelo.

De lograrse totalmente este inédito y ambicioso proyecto de venta se obtendrá una copiosa bolsa, estimada en cerca de 10 mil millones de pesos, la que según se ha dicho contribuirá al financiamiento de la nueva Guardia Nacional, aunque en el medio de los representantes y vendedores de este tipo de aeronaves hay cierto malestar, porque el gobierno en vez de ser cliente y comprar es ahora una especie de competidor con muchas aeronaves en su cartera de ventas, lo que se teme que pueda afectar de alguna manera el delicado equilibrio del mercado de aviación general en la región.

Estaremos pues, muy atentos al desarrollo de estos importantes acontecimientos para la aviación mexicana, y mientras tanto aquí compartimos una lista preliminar de las aeronaves que pondrá en venta el Gobierno de México, solo resta aclarar que ésta, aunque se integró con información de investigación periodística de primera mano, no debe considerarse como definitiva.

 

Saludos

Héctor Dávila

 

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