2014

Con la opinión de Héctor Dávila

Al fin pudimos refrescarnos y sentarnos a comer, después de más de dos horas recorriendo la exhibición bajo un sol quemante, de subirnos a los Gulfstream, a los Embraer, al Falcon y hasta los Cirrus, y de pasar a saludar a casi todos los stands.
La comida estaba buena y la bebida mejor, que mitigaba muy bien los efectos del intenso sol que nos acompañó en el recorrido, pero lo que realmente estaba en boca de todos era la declaración del Ing. Carlos Morán Moguel, subsecretario de Transporte de la SCT, minutos antes frente a los periodistas que cubrían la AeroExpo en Toluca: "Habrá Agencia Federal de Aviación Civil en México".

La comida se organizó aprovechando el marco de este tradicional evento para crear un lazo de comunicación directo entre conocidos representantes de la aviación general y las autoridades aeronáuticas, de las que la plana mayor estaba ahí presente acompañando al Subsecretario: el flamante Director de Aeronáutica Civil (DGAC), Lic. Rodrigo Vázquez Colmenares, acompañado por tres de sus Directores Adjuntos, Pablo Carranza, Jorge Romero y Rafael García; también asistió Alfonso Sarabia, Director General de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (aunque en unos días será relevado por Oscar Argüello); el decano maestro don Roberto Kobeh, ex Secretario General de la OACI y ex Director de los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM), así como Miguel Peláez, quien dirige el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), y su colega Alexandro Argudín, quien está al frente del Aeropuerto Internacional de Toluca, ambos también ex Directores Generales de la DGAC. Además asistió el Coordinador de Asesores de la Subsecretaría de Transporte, Enrique Loaeza Tovar, de reconocida trayectoria en diplomacia y aviación.

De este lado la escuadra local, equilibrando la copiosa experiencia de los funcionarios oficiales, estuvo integrada por conocidos y muy queridos representares de la aviación privada: Jorge Cornish, Humberto Lobo, Alfredo Velázquez, Peck Fierro, Jaime Zamorano, Alejandro García, Alberto Abed, Jorge Padilla, Alberto Aguirre y de colado un servidor, conformando un equipo de pilotos y empresarios desplegando en conjunto una impresionante experiencia en aviación general, desde helicópteros, aerotaxis y deportes aéreos, hasta aerofumigación, venta de aeronaves y seguros.

El encuentro amistoso entre las autoridades del nuevo Gobierno con estos representantes de la Aviación General fluyó constructivamente, y se perfiló como el primero de muchos que se seguirán efectuando para poder señalar los mayores problemas que aquejan a este tipo de aviación y proponer posibles soluciones.

En la reunión se discutieron temas principalmente relacionados con la Seguridad, destacando el importante reconocimiento del Subsecretario de la existencia de un problema de seguridad aérea en México, el cual debe ser atendido urgentemente, ante los preocupantes ascensos en el número de accidentes aéreos de todo tipo en los tres últimos años en el país, cuando en contraste la tendencia mundial ha sido constantemente a la baja en todos los rubros.

Se habló también de problemas de tramitación y de burocracia, donde se reconoció que las estadísticas y registros de la DGAC son incompletos, situación que junto con otras insuficiencias deben ser corregidas como prioridad.

Además se mencionó la corrupción y el Ing. Morán Moguel subrayó el compromiso del Presidente, a todos los niveles del Gobierno, de erradicar este horrible flagelo, que en la aviación mexicana lamentablemente no se puede negar que existe de forma bastante extendida. Fue aquí cuando el Subsecretario nos inspiró elocuentemente compartiendo su genuina fe y confianza en que la corrupción podrá ser de verdad erradicada. Creo firmemente que la corrupción es el núcleo de la mayoría de los problemas en la aviación general mexicana, y que acabar con las licencias, capacidades y mantenimientos apócrifos contribuiría a mejorar notablemente la seguridad.

Por supuesto modernizar el marco con que operan las autoridades aeronáuticas es fundamental, por lo que el anuncio de que una Agencia Federal de Aviación Civil va, es trascendente. Claro, la necesidad no es nueva y hace seis años la antecesora del Ing Morán prometió lo mismo, pero como bien sabemos no se cumplió. Ahora ¿por qué debemos creer que será distinto?
Bueno, pienso que a los anteriores titulares de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, por su nula formación aeronáutica y carencia de conocimientos de aviación, simplemente no les importó priorizar este proyecto.
Pero ahora las cabezas de nuestro sector cuentan con una arraigada vocación aeronáutica, pues tanto el Ing. Morán Moguel como su jefe, el Ing. Javier Jiménez Espriú, tienen importantes trayectorias en la aviación, no sólo en la comercial, también en la general, por lo que la simpatía y entendimiento que tienen con esta industria pueden significar una gran diferencia, y así como Carlos Morán cree que de verdad se pueden cambiar las cosas para bien, yo me solidarizo con esa esperanza y le creo.

Si bien con franqueza no se dio una fecha concreta para ver materializada la creación de la citada Agencia, lo que es entendible conociendo las limitaciones presupuestales que habrá que sortear para concretar este ambicioso proyecto, debemos exigir desde ahora que no se vaya a tratar de un simple cambio de membrete.

Y es que en los últimos cinco años hemos tenido igual numero de Directores en la DGAC y sin embargo los problemas de fondo continúan. Es más, por ejemplo, desde el accidente del ex secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, se descubrieron los serios problemas de licencias irregulares y capacitaciones "patito" que existen dentro de la aviación, y diez años después seguimos exactamente igual, pues hasta en los más recientes accidentes de los últimos meses, las irregularidades en licencias y certificación de mantenimientos siguen siendo habituales. Esto comprueba que el cambio debe ser completo, removiendo las bases, pues poner a un funcionario al frente de la DGAC, por honrado y capaz que éste sea, no funcionará si no se cambia todo el sistema. Dice un dicho popular que "Si pasan y pasan los años y uno no cambia ni madre, es que sigue teniendo los mismos trastos, los mismos vicios y la misma madre".

Así pues, que venga la anhelada Agencia Federal de Aviación Civil, que venga ya, pero que venga sin vicios, con nuevos trastos y con sus bases depuradas, rescatando a la gente valiosa que hay entre los funcionarios de aeronáutica, pero dejando fuera a los corruptos e incompetentes que han estado enquistados por tantos años entre sus filas. La Aviación Mexicana se lo merece urgentemente.

Saludos

Héctor Dávila

 

Team

Foto: América Vuela

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