902

Con la opinión de Héctor Dávila

 El famoso general piloto aviador Roberto Fierro Villalobos, uno de los más grandes héroes de la aviación mexicana, que fue tanto jefe de la Fuerza Aérea como Director de Aeronáutica Civil, promotor de la creación de una Secretaria de Aeronáutica, se quejaba amargamente de que el gran problema de la aviación mexicana era la injerencia en ella por parte de gente sin conocimientos en el tema. Decía con coraje: "Son Zapateros los que deciden en aviones." Y esa queja sincera le costó la destitución y el exilio en el lejano Oriente...

 Han pasado más de 80 años de la denuncia del general Fierro de este problema y las cosas no parecen haber cambiado mucho, en materia de aviación siguen queriendo decidir los menos capacitados en el tema. El caso más reciente es el de la Comisión  Federal de Competencia Económica (COFECE), a la que se le ocurrió la puntada de que la administración de las franjas horarias del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, los famosos "slots", son de su competencia y deben tratarse como "insumos esenciales", es decir, como bienes comerciales.

 En julio pasado, la COFECE ordenó 13 medidas vinculantes para la asignación de slots en el AICM, que considera necesarias para mejorar la competencia. También pidió a las autoridades del aeropuerto que se utilice un mecanismo de subasta para ofertar al mejor postor los horarios de aterrizaje y despegue disponibles, además ordenó que no se podrá asignar horarios de aterrizaje y despegue a las aerolíneas que acumulen más de 35% del total de los slots en una misma franja horaria, después de la asignación por prioridad. En caso de que una línea aérea supere este límite se le deberán retirar.

 Esta visión es totalmente ignorante de la realidad aeronáutica y se aleja de las prácticas internacionales de asignación de slots, como incluso ha alertado la Asociación del Transporte Aéreo Internacional (IATA), pues la administración y control de todo lo relacionado con el espacio aéreo es legalmente responsabilidad del Estado, o sea propiedad de la Nación y sujeto a usufructo mediante permisos o concesiones, y no un insumo comercial como pretende la COFECE.

 La motivación de estas medidas es buena, tratar de ofrecer a los usuarios un mejor servicio, pero desde una perspectiva totalmente ignorante de la realidad del negocio del transporte aéreo, pues dichas disposiciones afectaría en mayor medida a las empresas mexicanas, especialmente a las más pequeñas, que se verán obligadas a reducir la oferta de destinos, aumentar tarifas y debilitar rutas, efectos contrarios a lo que COFECE cree que va a lograr...

 Es por eso que los sindicatos de pilotos y sobrecargos, así como AeroMéxico, han iniciado juicios de amparo contra la resolución de la COFECE, pues consideran que se ponen en riesgo las fuentes de empleo. El AICM también quiere ampararse, pero solo contra dos de las 13 medidas correctivas planteadas por COFECE: el tope de concentración de 35% de slots, y las subastas para asignar dichos horarios, aunque la demanda no ha sido admitida a trámite.

 Sin duda la aviación comercial mexicana enfrenta problemas muy complejos de competitividad y eficiencia, principalmente originados por marcos jurídicos e infraestructuras deficientes, pero en nada ayuda que sigan interfiriendo los que no saben del tema, aún con las mejores intenciones. Por favor: "Zapatero a tus..."

 

 

Saludos

Héctor Dávila

 

Zapatero

Archivo de Comentarios Editoriales