La seguridad aérea en México ha sido tema de primeras planas en las últimas semanas, principalmente por el notable aumento de accidentes e incidentes de aviones de aerolíneas comerciales. En lo que va de este año (del primero de enero al 14 de agosto) se han registrado dos accidentes de aerolíneas con bandera mexicana (el de Global Air y el de Aeroméxico Connect) y un incidente grave en tierra (donde chocaron dos ATR de Aeromar), mientras que el año pasado se tuvo oficialmente sólo un accidente de aerolínea en el periodo analizado, pero hay que  aclarar que el accidente en cuestión, en el que un Fokker 50 de MayAir causó la muerte a un técnico de tierra al que arrolló con el tren de aterrizaje, no es comparable con el tipo de accidente que significa la caída de un avión, pero por el lamentable deceso legalmente se calificó como accidente, sin embargo para efectos prácticos el año pasado no hubo accidentes de aviones comerciales mexicanos en vuelo.

Para poner en perspectiva la gravedad de la situación, asumiendo que no se presente otro accidente de aerolínea mexicana en lo que resta del año, estaríamos teniendo en números redondos un índice de un accidente mayor (o sea la pérdida total de un jet comercial) por cada 300 mil vuelos, lo que es muy por encima de la tendencia mundial, pues según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) entre 2012 y 2016 el promedio anual fue de un accidente mayor cada 3 millones de vuelos; mientras que el año pasado, el más seguro de la historia, se tuvo el récord de un accidente mayor por cada 8.7 millones de vuelos, y en específico la región de América Latina y El Caribe presentó un índice de un accidente mayor cada 2.4 millones de vuelos. Más aún, durante 2017 ningún miembro de la IATA perdió un solo avión turbohélice o jet en accidentes; cabe destacar que, a diferencia de Aeroméxico, Global Air (Damojh) no es miembro de la IATA.

Es importante mencionar que en un entorno en que la aviación comercial mundial ha llegado a niveles altísimos de seguridad, un par de accidentes en un país como México representan una notable afectación en las estadísticas, pero hay que reconocer que siempre quién más vuele más posibilidades tendrá de sufrir un percance y Aeroméxico es, junto con su filial Connect, la que más vuela por entre las aerolíneas mexicanas, con un promedio de 18,000 vuelos mensuales (poco más de una tercera parte de todos los vuelos de aviones comerciales nacionales), caso diametralmente opuesto al de Global Air, que apenas promediaba 35 operaciones mensuales.

Por otro lado, las aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana han duplicado el número de accidentes que han sufrido y tienen un accidente aproximadamente cada 4 mil vuelos, lo cual es quizá el índice más alto de accidentes militares a nivel mundial; mientras que las aeronaves dedicadas a labores agrícolas presentan un preocupante aumento en su siniestralidad del 80%.

Sin embargo, en conjunto la aviación nacional presenta una tendencia a la baja en accidentes con respecto al año anterior, gracias a la mejoría en seguridad de todas las demás ramas de la aviación general. Entre el 1 de enero y el 14 de agosto de 2017 se presentaron 49 accidentes aéreos en México, mientras que en el mismo periodo del 2018 van 46, incluido el de Cuba, aunque podrían ser menos porque algunos bimotores que sufrieron problemas de tren de aterrizaje recientemente podrían ser clasificados oficialmente como incidentes por la autoridad aeronáutica.

Así las cosas, la aviación ejecutiva, helicópteros, escuelas de aviación y aviones privados han tenido notablemente menos accidentes en lo que va de este año, en comparación al mismo periodo del año pasado. La tabla que acompaña a este artículo muestra los accidentes registrados entre ambos periodos por tipo de aviación; como aclaración se listan como aeronaves agrícolas los helicópteros accidentados dedicados a esta función, que este año han sido dos, porque consideramos que su tipo de actividad es muy distinta a la de los helicópteros ejecutivos.

En cuanto a fatalidades, es muy lamentable que el número de personas fallecidas sea mucho mayor este año, debido principalmente a los trágicos accidentes del Boeing 737 de Global Air y del Sikorsky UH-60 de la FAM en Oaxaca, pues aunque el número de fallecidos en accidentes de aviación general va en descenso, el accidente en Cuba que causó la muerte a 116 personas impacta muy negativamente las estadísticas, ya que la referencia es que la IATA registró solo 19 fallecimientos en accidentes de aviones comerciales a nivel mundial durante 2017, ninguno de ellos en jets.

Finalmente, cabe destacar que la Armada de México lleva un récord perfecto de seguridad con cuatro años consecutivos sin registrar accidentes de aeronaves navales.
Como última aclaración, al margen de que la información aquí presentada es con carácter preliminar, los índices de accidentes en relación al número de horas de vuelo de cada tipo de aviación permitirían un mejor análisis de la seguridad aérea, pero lamentablemente se carece en el país de este tipo de información para varios tipos de aviación, aunque en general todos los segmentos muestran un aumento en sus operaciones y horas de vuelo con respecto al año pasado.

 Compara