865

 

Tal y como lo prometió, y pese a que nadie se lo creía, Gerardo Ruiz Esparza, mandamás de las Comunicaciones y Transportes de México, no figuró en las listas plurinominales de su Partido para acceder al privilegio de ocupar una curul.

Al desvanecerse la posibilidad de que Ruiz Esparza renunciara para hacerse Diputado, se desvanecen también gran parte de las especulaciones sobre una cadena de cambios en los puestos clave de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, que según se darían como estratégico enroque para cuidar "al rey".

Esto no quiere decir que el Secretario no planeé tirar la toalla en un futuro próximo, pero ante el embate del candidato puntero a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que declara con mucho encono que de ganar cancelará la construcción de Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), Ruiz Esparza seguirá muy ocupado trenzado en sostener que cancelar el NAIM es una locura.

Desde el punto de vista puramente aeronáutico nos puede parecer que no es viable otro lugar para edificar la tan urgente terminal aérea que donde se está haciendo, pero AMLO descalifica la opinión de los expertos contratados por la SCT y dice tener expertos igual de acreditados dispuestos a opinar lo contrario.

Yo creo que el astuto AMLO está usando el tema del NAIM como "moneda de cambio", para mantener presión sobre las piezas claves del gobierno involucradas en este proyecto, el más grande y costoso del gobierno, y sobre el que los reflectores alumbran al máximo. Sabe que amenazar con su cancelación pone nerviosos a muchos y sabe sacar "raja" de la polémica. Sabe también que cancelar el proyecto quizá sí sería catastrófico, como dice Ruiz Esparza, pero le importa más atraer la simpatía de los muchos que dudan de que el aeropuerto se esté construyendo con transparencia, honestidad, a tiempo y en forma.

Y es que el súper proyecto del sexenio, y el único tema aeronáutico tocado por los candidatos presidenciales, no deja de dar de qué hablar, sobre todo por su supuesta mala ejecución. Personalmente yo no he hablado con nadie cerca del proyecto o conocedor del mismo que no reconozca que el NAIM no estará listo para el 2020 como se prometió, y cuando el río suena...

El retraso del NAIM significará por otro lado una importantísima oportunidad para beneficiar el crecimiento del Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), en el Estado de México, prácticamente la única opción viable para canalizar los vuelos que ya no caben en la Ciudad de México (AICM), que está por rebasar los 50 millones de pasajeros por año y cuyo crecimiento imparable reclamará a la de ya un desahogo.

Y justo aquí es donde si se va a dar el juego de las sillas, pues todo apunta a que Alexandro Argudin LeRoy pasará de director del AICM a dirigir la terminal mexiquense, de la que tomará las riendas a principios del mes que entra. Argudin es "gente de aeropuertos", familiarizado con el AIT pues en su momento fue su Director General, y que sin duda, con su paso a cargo del aeropuerto más importante de América Latina, mucho habrá aprendido de administración aeroportuaria como para garantizar que a Toluca le vaya bien.

La vacante que dejaría libre en el AICM al parecer provocará movimientos clave, mucho se rumora que Miguel Peláez Lira, quien es "gente de aviación", sería movido a ese puesto, lo cual a su vez parecería ilógico pues habría que nombrar a alguien en su lugar al frente de la importantísima Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

Como sea, esta semana se definirán los nombramientos, aunque está claro que del plato a la boca se cae la sopa. Ojalá que el Lic. Gerardo Ruiz Esparza tome las mejores decisiones para que las instituciones aeronáuticas mexicanas funcionen lo mejor posible lo que queda del sexenio, está de sobra decir que más allá de apuntalar las obras del NAIM aún hay otros pendientes, como cumplir la promesa de crear la Agencia Aeronáutica Mexicana y un ente independiente de Investigación y Prevención de Accidentes.

Ya hemos visto en el pasado que se ha menospreciado la importancia de poner a la cabeza de la aeronáutica a personas con conocimiento del tema, pareciera que a veces los políticos piensan que la aviación es "como el el oficio del aguador, que al primer viaje se aprende", pero lo altamente tecnificado de esta industria exige mucho más que buena voluntad y entusiasmo de sus dirigentes, y realmente no se ha cuantificado el daño causado al progreso del país cuando los puestos clave de la aviación han sido dejados acéfalos o en manos de personas sin experiencia en el tema.

Para el Secretario de Comunicaciones y Transportes el momento es decisivo, la recta final definirá en gran medida su lugar en la historia, y el cuidadoso movimiento de sus piezas hará la diferencia entre una jugada maestra o quedar en jaque...

Saludos

Héctor Dávila.

 

NuevoApto

Archivo de Comentarios Editoriales