114

La subsecretaria Yuriria Mascott y Federico Patiño, director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, hicieron rabieta por que los Reyes no les trajeron lo que pidieron. Ellos querían, sin haberse portado del todo bien en el año, que los magos de Oriente les dejaran en su arbolito carta blanca para hacer lo que se les diera la gana con los TUAs del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

El plan era aumentar más del 20% la Tarifa de Uso del Aeropuerto (TUA) de la capital mexicana, tanto en vuelos nacionales como internacionales y, por si fuera poco, inventar un nuevo TUA para vuelos de conexión, para con esto, gracias a los más de 45 millones de pasajeros que pasan por ahí al año, juntar un buen billete para seguir tapando los hoyos presupuestarios de la obra del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM, así sin la C de ciudad, que es como ya se dio por llamarlo).

Pero no contaban con la astucia de los líderes de las aerolíneas mexicanas, que de manera firme se opusieron tajantemente y echaron para atrás la idea del TUA de conexión y el aumento desmesurado al TUA nacional, dejándoles nada más el abuso, digo, el aumento en los vuelos internacionales, que a partir del 17 de enero próximo pasará de 35.35 dólares a 44.07 billetes verdes.

Obviamente a los pasajeros internacionales se les cargó la mano, ni modo, pero es un gran logro que la industria aérea nacional haya tenido la valentía de pelear para evitar la mayor parte de los aumentos que nuestros sagaces funcionarios estaban elucubrando.

Los tiempos están cambiando rápidamente y los políticos deben empezar a aprender que la sociedad ya no va a ser servil y obediente ante sus caprichos, y creo que en lo subsecuente toda la comunidad aeronáutica tomará este ejemplo, en que los directores generales de aerolíneas como AeroMéxico, Aeromar, VivaAerobús e Interjet fueron responsables y firmes, para no dejarse y no permitir que en la Subsecretaría de Transporte (y en otros muchos otros organismos de ese nivel de influencia en la aviación) se tomen decisiones que no son para verdadero beneficio de la industria aérea.

Claro, la necesidad de contar con un nuevo aeropuerto capitalino de sobra se ha dicho que es apremiante, pero si había un presupuesto autorizado, mismo que se ha elevado a más de 180 mil millones de pesos ¿por qué además usar los ingresos por el TUA para seguir desviando dinero a ese proyecto? Eso no huele bien...

Y es que además, expertos financieros consideran que el método que usa el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México para financiar el nuevo aeropuerto con los TUAs  a través de un controversial fideicomiso (el 80460 de NAFINSA) es una burda y amoral simulación. El objeto de este Fideicomiso fue adquirir deuda para pagar la contraprestación de la cesión de derechos, así como administrar la TUA, cubrir los compromisos de la deuda, transferir los remanentes de este TUA al AICM, y una vez liquidados los créditos, devolverle nada menos que al propio AICM estos derechos de cobro. Todo un contubernio financiero carente de transparencia, donde incluso le hacen "dos de la vela y de la vela dos" al SAT con el ISR. Para agravar el caso, truculentamente el acceso a la información de este fideicomiso es considerado "privado" y por ende reservado con todo y el aval del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información, para hacer más a modo y opaco el manejo de todo este asunto.

Como ya lo he dicho en otras ocasiones, quién quiera que gane la Presidencia de México este año tendrá que revisar con mucha seriedad el desarrollo de este mega-proyecto estratégico, el cual urge y cuya administración debe ser totalmente transparentada.

Mientras tanto me da mucho gusto que no se hayan salido totalmente con la suya con el tema de las TUAs del AICM y que los mandamases  de nuestra aviación hayan tenido la honorabilidad de decir "no" a esta medida, que hubiera sido, además de dañina, muy impopular.

Con todo y todo sigo siendo optimista, pues todavía abrigo la esperanza de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes aproveche que aún le quedan unos buenos meses del sexenio para enfocarse en acciones que permitan hacer la diferencia en materia de aviación, y no nos deje con tan mal sabor de boca por su desempeño. Hay muchas cosas que se le están quedando en el tintero que podrían desarrollarse y lograr muy grandes beneficios a favor de nuestra industria aeronáutica, como interceder ante la Secretaria de Educación Pública y resolver el grave problema de los retrasos en las cédulas profesionales de los pilotos, situación que están afectando los planes de contratación de tripulaciones en las aerolíneas; la creación de la tan traída y llevada, pero sobre todo muy necesitada Agencia Federal de Aeronáutica; desatorar la controversia constitucional interpuesta por la Comisión Federal de Competencia Económica sobre los "slots" del propio AICM o incluso corregir los errores de las ultimas modificaciones a la Ley de Aviación Civil y que tanto irritaron a las aerolíneas a nivel mundial.

Algunos me dirán que es mucho pedir, pero ahí está justamente el punto, creo que ya no debemos "pedir" resultados a los funcionarios públicos, si no que debemos "exigirlos".


Saludos


Héctor Dávila

 

Acerca de Nosotros



La revista América Vuela nació en agosto de 1992, como una publicación especializada dirigida al sector profesional de la industria aeronáutica latinoamericana, fue la primera en su formato, totalmente escrita y editada en Latinoamérica.

Creadora de conceptos como la exitosa Exposición y Convención Internacional de Aviación AeroExpo, es además la primera y única revista multimedia en aeronáutica editada en español, al contar con las aplicaciones y paginas digitales más modernas.


America Vuela

Aviso de Privacidad