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La semana pasada se hicieron anuncios históricos, de proporciones casi descabelladas: 77 mil millones de dólares en pedidos de aviones comerciales, una suma que ni el hombre más rico del mundo podría reunir.

Aprovechando el opulento escenario de Dubai, Airbus y Boeing se volvieron a jalonear el reflector para pretender demostrar cuál empresa aeroespacial es mejor, claro, sin importar exagerar, maquillar las cifras, distorsionar o manipular los datos, sobre todo por que los miles de millones que anuncian en pedidos son sin considerar que, en la práctica, realmente los precios que pagan las aerolíneas por los aviones son con descuentos promedio del 50% o incluso más, así que las carteras a "precio de lista", junto con los números de unidades inflados por las "opciones" son muy engañosas, simplemente diseñadas para vapulear mediáticamente al oponente e influir en el precio de las acciones en la Bolsa de Valores.
 
Pero ciertamente la competencia entre los dos gigantes tiene ya tintes de apoteósica, bien los gurús del marketing Al Ries y Jack Trout decían que "es mejor ser el primero que el mejor" y para Airbus y Boeing ser el primero en los grandes anuncios lo es todo. Estos autores en su clásico "Las 22 leyes inmutables del marketing" predecían que a la larga todo mercado se convierte en una carrera entre dos participantes, y así Airbus y Boeing son el caso ejemplar de esta Ley, como los dos únicos caballos que corren cuello a cuello en pos del Gran Premio del negocio de la fabricación de aeronaves comerciales de pasajeros, algo así como la Coca-cola y la Pepsi-cola de la aviación, compartiendo el mercado sin permitir vislumbrar con claridad quién es el líder o quién es realmente mejor, mientras que el tercer lugar está muy atrás, casi sin figurar, como para representarles una amenaza.

En los últimos cinco años la tendencia ha sido que Airbus ha reclamado más pedidos, pero Boeing ha entregado más aviones, tendencia que este año se va revirtiendo pues al 31 de octubre Boeing acumulaba 508 pedidos contra solo 288 de Airbus (la norteamericana lleva a esa fecha 597 aviones entregados y la europea 517), por lo que teniendo a la vista el cierre del año las dos empresas hicieron su máximo esfuerzo por adelantar al contrario y se prepararon para la gran batalla final: Boeing salió a noquear anunciando pedidos "récord" por 290 aviones más para el mercado de Medio Oriente, para con esto engrosar su cartera anual hasta los 798 pedidos.

Obviamente, Airbus no iba a dejar que Boeing le ganara por tan amplio margen y organizó el acto de magia de anunciar, sacándose de la manga con menos de dos horas de diferencia, el pedido más grande de su historia, con Indigo Partners, por 430 aviones A320neo valuados, a precios muy inflados, en 50 mil millones de dólares y con esto presumir que ya llevan vendidos 758 aviones en el año y así, en un tris tras, acelerar para intentar un final de fotografía...

Pero aunque falta ya muy poco para que acabe el año, quizá Airbus nos sorprenda con algún otro audaz acto de prestidigitación, y logren vender más aviones para, junto con los ajustes por cancelaciones, aventajar a Boeing, por lo que la moneda está en el aire. Aunque todo apunta a que se cierre 2017 con una gran victoria para Boeing, derrotando a su rival europeo tanto en ventas como entregas por primera vez desde el año 2012.

Será muy interesante ver este "show" y ver las reacciones de Airbus, que seguro señalará enfáticamente su tranquilidad por que sus totales de pedidos acumulados son bastante mayores a los de Boeing.

Las cantidades naturalmente suenan descomunales, y son sin duda muy manipuladas para lograr un impacto de imagen corporativa, pero la irónica verdad es que ambas empresas tienen su futuro asegurado gracias a la demanda, real y sólida, que habrá por muchos aviones nuevos en los próximos años, pues la industria del transporte aéreo de pasajeros se expande enormemente, a un ritmo global de 4.7% anual y la flota mundial de aeronaves de aerolínea, incluyendo cargueras, que se estima cercana a las 25,000 unidades, se duplicará para el año 2030 y para el 2037 podrían ser más de 63,000 los aviones volando por todo el mundo, lo que sumando los reemplazos de aviones viejos nos puede dar una idea de los miles de aviones que se requerirán durante los próximos 20 años. Se habla de entre 30 mil y 40 mil aparatos, según a cuál de los fabricantes le hagamos caso en sus predicciones, por lo que de cualquier manera, al ritmo promedio que llevan de entregas Boeing y Airbus, de unos 1,350 aviones al año entre ambas, ¡simplemente no se darán abasto!


Saludos

Héctor Dávila

 

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