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Hoy, por cortesía del presidente Manuel Ávila Camacho, festejamos en México el Día Nacional de la Aviación. El Decreto Presidencial correspondiente fue firmado el 13 de diciembre de 1943 y por tanto desde el 23 de octubre de 1944 se conmemoran, con la bandera a toda asta, las penas y glorias de nuestra apasionante aviación mexicana.

A nivel mundial la OACI ha buscado que sea reconocido el 7 de diciembre como el Día de la Aviación Civil Internacional, con el propósito, literalmente, de ayudar a generar y reforzar la conciencia mundial sobre la importancia de la aviación civil internacional para el desarrollo social y económico de los Estados y del papel único de la OACI para ayudar a los países a cooperar y realizar una rápida red de tránsito verdaderamente global al servicio de toda la humanidad.

Sin embargo, aún con el sabor global que tiene la aviación, aún preferimos las celebraciones locales, que sentimos más propias, por lo que este día nos es más cercano, aún cuando nuestras autoridades lo celebran muy a fuerza, con gestos mínimos, apenas por cumplir, con aburridos y obsoletos discursos, ofrendas florales y esas cosas que me parecen inútiles. Más dinámica es la sociedad civil, que realiza actividades más genuinas, como el desayuno del gremio de los Ingenieros en Aeronáutica y que ya es prácticamente tradicional.

Pero ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la aviación? Esa industria llena de contrastes, generosa, incomprendida y a veces dura, ¿qué tan grande e importante es para México?

Pues hay buenas noticias: el crecimiento de nuestra aviación es impresionante, nuca me imaginé tal expansión, en el registro aeronáutico nacional se constata un parque de 10,081 aeronaves de todo tipo, flota que ha crecido 7.6 % en los últimos cinco años y que incluye 2,414 aeronaves comerciales matrícula XA, 575 oficiales XC y 7,092 privadas XB, aunque creo que debe haber muchas más aeronaves ejecutivas en el país, por la creciente práctica de usar matrículas norteamericanas para eludir los altos  costos y responsabilidades fiscales que, tontamente, se imponen en México.

De esta enorme flota, 360 aviones, con una edad promedio de 8.6 años, sirven a la aviación comercial de transporte público de pasajeros con itinerario, es decir las aerolíneas, sector que ha crecido espectacularmente, pues hace 5 años solo había 257 aviones de este tipo en México. La flota comercial mexicana transporta más de 50 millones de pasajeros anuales y las aerolíneas nacionales están creciendo casi 14% por año, mientras las cargueras del país, que mueven más de 330 mil toneladas de carga, crecen a una tasa cercana al 5%. De hecho el volumen de pasajeros que se mueven anualmente por aire en Mexico, incluyendo a las aerolíneas extranjeras, excede ya los 85 millones, siendo los destinos internacionales con más tráfico México-Los Ángeles, México-Houston y Los Ángeles-Guadalajara, mientras que las rutas nacionales con más movimiento son México-Cancún, Monterrey-México y México-Guadalajara.

Detrás de este impactante crecimiento están miles de personas altamente motivadas y capacitadas, que se dedican profesionalmente a hacer de la aviación mexicana una actividad de clase mundial, competitiva, rentable y segura. Más de 50 mil personas laboran en el sector aeronáutico, solamente las aerolíneas emplean a prácticamente la mitad, entre ellos más de 4,000 pilotos. El crecimiento en la oferta de empleo en la aviación mexicana es fabuloso, del orden del 10% anual, mientras que en el caso particular de los pilotos el número de contrataciones ha crecido un impresionante 38% en los últimos 5 años, 22% tan solo en el último año. Nunca en la historia había habido tantas y tan buenas oportunidades para los pilotos en México, y la tendencia seguirá a la alza...

Tanta demanda naturalmente también beneficia a los servicios conexos, el número de Centros de Capacitación Aeronáutica en México ha crecido un 33% en los últimos 5 años, habiendo actualmente registrados 178 de ellos, mientras que en todo el país hay 298 talleres autorizados para dar mantenimiento de aviación, un 19% mas que hace 5 años.

Y con todo y estas cifras nuestra querida aviación sigue incomprendida, Digo incomprendida principalmente por las autoridades, creo que los políticos aún no captan la importancia de la aviación, se han enfocado a apoyar más a las empresas maquiladoras que a la que vuelan (sólo 44 empresas cuentan con certificado de aprobación para producción de partes aeronáuticas, de entre cientos que el gobierno presume que forman la industria aeroespacial) y aún nos deben marcos legales y administrativos que realmente nos ayuden a potenciar el desarrollo de la aviación, ¿Qué pasó con la Agencia Federal de Aeronáutica Civil? ¿Para cuándo, para cuándo..?

Ya sabemos que a los políticos solamente les interesan los proyectos que les significan grandes y jugosas ganancias. En este sexenio los proyectos estrella de aviación son la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que aunque es imprescindible, está constantemente en el ojo de huracán por su enorme costo y los buitres de la corrupción que revolotean sobre él, y menos iluminado por los reflectores el tema de la privatización de los combustibles de aviación, que dejará en manos de unos pocos un negocio realmente millonario. Más allá de ese par de asuntos al Gobierno de Enrique Peña Nieto no parece importarle la aviación.

El famoso y querido historiador aeronáutico Manuel Ruiz Romero me decía que la principal razón del desdén de los gobernantes mexicanos hacia la aviación era que el desarrollo de ésta no le había costado al Estado. Efectivamente, las más rentables aerolíneas y toda la extraordinaria infraestructura y flota de aviación privada que tiene México, nada menos que la segunda en tamaño del mundo, junto a nuestra estupenda flota de helicópteros civiles, han sido financiadas por empresarios particulares. Su crecimiento es orgánico, natural, con todo y los obstáculos fiscales, burocráticos y técnicos que implica en México importar y operar una aeronave u obtener un permiso o licencia.

Pese a todos los obstáculos, que son muchos, México tiene una aviación sana y vigorosa, en ascenso sostenido hacia una mayor prosperidad, que es gracias a todos los que con compromiso realmente son parte de ella, a los miles de mexicanos y mexicanas comprometidos y trabajadores que forman nuestra gran familia aeronáutica.
A todos ellos, con cariño: ¡Feliz Día de la Aviación!

Saludos

Héctor Dávila C.

 

Editorial

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